FAC-USO Castilla-La Mancha advierte del grave deterioro de las condiciones de trabajo del colectivo de Agentes Medioambientales (AAMM) en plena campaña de incendios forestales, y denuncia la inacción del Gobierno regional ante esta situación.
El pasado 10 de julio, durante una reunión monográfica sobre seguridad y salud de los AAMM convocada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), se expusieron importantes deficiencias en el operativo antiincendios. A pesar de la gravedad del encuentro, la Viceconsejería de Desarrollo Sostenible no estuvo presente, a pesar de haber sido formalmente convocada.
Uno de los datos más alarmantes es que el 60% de los vehículos asignados a los agentes no son aptos para labores de extinción de incendios: muchos están averiados, presentan deficiencias graves o son modelos híbridos que el propio fabricante desaconseja utilizar fuera del asfalto.
Estos vehículos fueron adquiridos con fondos europeos (subvencionados al 80%) con criterios de sostenibilidad, pero sin valorar su idoneidad operativa.
Ante la falta de vehículos funcionales, los agentes se ven obligados a compartir medios y demarcaciones. De forma improvisada, se ha optado por ceder seis vehículos todoterreno Toyota Land Cruiser para la provincia de Toledo mediante un renting gestionado, al parecer, por GEACAM.
Sin embargo, durante la reunión no se ofrecieron detalles sobre el contrato, la empresa adjudicataria ni el coste de la operación.
FAC-USO ya ha solicitado explicaciones formales al Viceconsejero de Medio Ambiente.
Otro de los asuntos que preocupa al sindicato es la realización de tareas ajenas a la campaña de incendios durante las guardias, como la recogida de fauna, cuando los agentes deberían estar plenamente centrados en la prevención y respuesta ante el fuego.
Por si fuera poco, la falta de presupuesto ha impedido la renovación de los equipos de protección individual (EPIs) y de los suministros básicos como cremas solares o antiparasitarios, esenciales para su labor en el monte. Esta situación ha obligado a dictar instrucciones internas para no asignar tareas de campo a quienes no dispongan de estos materiales, confinándolos a las oficinas.
Desde FAC-USO consideramos inadmisible que, con pleno conocimiento de estas carencias por parte del Coordinador Regional de AAMM y de la Viceconsejería, no se haya reservado ninguna partida presupuestaria para cubrir estas necesidades mínimas.
Denunciamos públicamente la alarmante precariedad de medios, la desidia institucional y la nula sensibilidad hacia la salud y seguridad de los agentes medioambientales.
El Viceconsejero, que rehusó asistir a la reunión, demuestra con su ausencia una falta de compromiso inaceptable ante la gravedad de la situación.