La Federación de Atención a la Ciudadanía de USO (FAC-USO), a través de su organización en Castilla y León, ha denunciado el grave deterioro de la calidad asistencial y de las condiciones laborales en el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE), una situación que, según el sindicato, está teniendo ya consecuencias directas tanto en los profesionales como en la atención a los pacientes.
Desde FAC-USO se ha trasladado una profunda preocupación por el progresivo empeoramiento del sistema sanitario público en este centro, alertando de decisiones organizativas que están comprometiendo la calidad del servicio y aumentando la presión sobre las plantillas.
Recortes de personal y sobrecarga asistencial
Uno de los principales problemas denunciados es la eliminación de los refuerzos de Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en el Hospital Monte San Isidro desde el pasado 31 de marzo, una medida calificada como “irresponsable e injustificada”.
Estas plantas atienden a pacientes de edad avanzada, con un alto nivel de dependencia —en torno al 80%— que requieren cuidados continuos, lo que hace imprescindible contar con personal suficiente.
FAC-USO advierte de que la retirada de estos refuerzos está provocando:
- Un deterioro directo de la calidad asistencial
- Un incremento “inasumible” de la carga de trabajo
- Mayor estrés laboral y aumento de bajas entre el personal
Oncología, al límite
USO Castilla y León también ha puesto el foco en la situación del Servicio de Oncología, que se encuentra “bajo mínimos” debido a la falta de especialistas, bajas laborales y desplazamientos a otros centros.
Esta situación está generando:
- Retrasos en la atención a pacientes
- Sobrecarga asistencial
- Mayor presión sobre los profesionales en activo
Para FAC-USO, se trata de un problema especialmente grave por el impacto directo que tiene sobre pacientes oncológicos.
Privatización encubierta y mala gestión
El sindicato ha denunciado además la externalización del servicio de mantenimiento, que supone sustituir personal estatutario por empresas privadas, lo que califican como una “privatización encubierta” de servicios públicos.
Asimismo, FAC-USO critica la gestión del centro, señalando una falta de conexión de la gerencia con la realidad asistencial y denunciando una situación de “parálisis” que está agravando los problemas estructurales del hospital.
En este sentido, incluso se han solicitado ceses en los equipos directivos ante la falta de respuesta a la situación actual.
Exigencias de FAC-USO
Ante este escenario, FAC-USO exige:
- La reposición inmediata de los refuerzos de TCAE
- El refuerzo urgente del Servicio de Oncología
- La reversión de la externalización de servicios
- Una gestión sanitaria transparente, eficaz y conectada con la realidad del centro
El sindicato recuerda que la normativa vigente obliga a las administraciones públicas a garantizar una atención sanitaria de calidad y a proteger la salud física y psicosocial de los trabajadores, algo que, a su juicio, no se está cumpliendo en el CAULE.
Defensa de la sanidad pública
Desde FAC-USO se insiste en que no se puede seguir deteriorando la sanidad pública a costa de los profesionales y de los pacientes, y se advierte de que, si no se adoptan medidas urgentes, la situación podría agravarse aún más en los próximos meses.
La organización reafirma su compromiso con la defensa de un sistema sanitario público, de calidad y con condiciones laborales dignas para sus trabajadores.