FAC-USO apoya la campaña de USO por el 28 de abril y exige adaptar la prevención laboral al cambio climático

La Federación reclama que la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales incorpore medidas reales frente a los fenómenos meteorológicos extremos y que el “permiso climático” se reconozca también para el empleo público

FAC-USO se suma a la campaña impulsada por la Confederación USO con motivo del 28 de abril, Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que este año sitúa en el centro del debate una realidad cada vez más evidente: el cambio climático ya es un riesgo laboral de primer orden.

Desde la Federación de Atención a la Ciudadanía de USO compartimos plenamente el mensaje confederal: el paradigma de la prevención de riesgos laborales ha cambiado radicalmente y seguir mirando hacia otro lado tiene consecuencias directas sobre la salud y la vida de las personas trabajadoras.

USO recuerda en su manifiesto que en 2025 se registraron 735 fallecimientos laborales, de los que 584 se produjeron durante la jornada laboral y 151 en desplazamientos al trabajo.

La Confederación advierte, además, de que el cambio climático ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en una realidad presente que ya condiciona las condiciones de trabajo: olas de calor, contaminación del aire, incendios, inundaciones, DANAs y otros fenómenos extremos están incrementando la exposición al riesgo en múltiples sectores y actividades.

El clima extremo también mata en el trabajo

FAC-USO considera imprescindible que la prevención laboral deje de tratar los fenómenos meteorológicos extremos como situaciones excepcionales o imprevisibles. Las alertas por calor, lluvias torrenciales, inundaciones, nevadas, incendios o vientos intensos deben incorporarse de forma estructural a la evaluación de riesgos, a los protocolos de actuación y a la organización del trabajo.

Los datos conocidos sobre siniestralidad laboral en 2025 reflejan una realidad especialmente preocupante: los infartos, derrames cerebrales y otras causas naturales se consolidan como la principal causa de muerte laboral, con una relación evidente con factores como el estrés térmico, la sobrecarga física, la presión organizativa y la falta de medidas preventivas adecuadas.

USO ha señalado que, en jornada laboral, los infartos y derrames cerebrales alcanzaron los 210 casos, por encima de otras causas traumáticas como caídas o atrapamientos.

Para FAC-USO, estos datos demuestran que la salud laboral no puede limitarse a evitar accidentes visibles o inmediatos. También deben prevenirse los daños derivados de la exposición continuada al calor, de la falta de descanso, de la presión por mantener la actividad en condiciones adversas y de la ausencia de protocolos claros cuando existe una alerta meteorológica grave.

“Trabajar no puede significar asumir riesgos incompatibles con la salud. Cuando una alerta meteorológica grave pone en peligro la integridad de las personas trabajadoras, la respuesta no puede depender de la improvisación, de una llamada de última hora o de la buena voluntad de cada administración o empresa”, señala Ana Avilés, Secretaria de Prevención y Salud Laboral de FAC-USO.

El empleo público no puede quedar fuera del permiso climático

FAC-USO quiere poner el acento, de forma especial, en la situación del personal empleado público. La Federación ya ha reclamado la incorporación del permiso climático al TREBEP, para que las empleadas y empleados públicos cuenten con una protección homogénea, clara y garantizada ante situaciones meteorológicas extremas.

Actualmente, mientras el Estatuto de los Trabajadores contempla permisos vinculados a situaciones que impiden acudir al trabajo por causas meteorológicas o de fuerza mayor, el personal del sector público sigue dependiendo en demasiadas ocasiones de instrucciones puntuales, decisiones territoriales desiguales o resoluciones improvisadas por cada administración.

FAC-USO considera que esta situación genera inseguridad jurídica, desigualdad entre empleadas y empleados públicos y una protección insuficiente ante riesgos que ya son previsibles.

Por ello, la Federación vuelve a exigir al Gobierno la modificación del TREBEP para incorporar expresamente un permiso climático retribuido, que garantice:

  • seguridad jurídica para todo el personal empleado público;
  • igualdad de derechos en todas las Administraciones;
  • protocolos claros ante alertas meteorológicas;
  • prioridad del teletrabajo cuando sea posible;
  • suspensión o reorganización de la actividad cuando exista riesgo grave para la salud.

Una reforma de la Ley de Prevención que no puede quedarse corta

FAC-USO recuerda que se está abordando la modificación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y que este proceso debe servir para adaptar la normativa a los riesgos reales del siglo XXI.

La propia USO ha presentado alegaciones en el proceso de audiencia pública, pese a que la actual arquitectura institucional de participación sindical continúa excluyendo a organizaciones como la USO de determinados espacios de negociación y decisión.

Desde FAC-USO respaldamos las principales reivindicaciones planteadas por USO en esta materia:

  • prohibición de trabajos al aire libre bajo alertas meteorológicas graves;
  • implantación obligatoria de planes de movilidad segura;
  • actualización del catálogo de enfermedades profesionales;
  • incorporación del permiso climático también para el empleo público;
  • creación de la figura del delegado o delegada medioambiental en las empresas y centros de trabajo.

La Federación considera especialmente urgente que los planes de movilidad segura se incorporen también al ámbito de las Administraciones Públicas.

Los accidentes in itinere aumentan en un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y afectan de forma específica a quienes tienen mayores cargas de conciliación, dobles desplazamientos o responsabilidades de cuidados.

USO ha advertido de que los accidentes in itinere aumentaron en 2025 y de que las mujeres concentran el 54 % de esta siniestralidad en los desplazamientos, en un contexto atravesado también por la doble presencia y la presión de la conciliación.

La prevención debe situar la vida por encima de la productividad

Para FAC-USO, el 28 de abril no puede quedarse en una fecha simbólica. Debe ser una llamada clara a reforzar la prevención, actualizar la normativa y asumir que la crisis climática ya está afectando a la salud laboral.

La Federación rechaza que la seguridad y la salud de las personas trabajadoras se subordinen a la productividad, a la continuidad del servicio a cualquier precio o a la ausencia de planificación por parte de empresas y administraciones.

“Cuando hablamos de cambio climático y trabajo no hablamos de futuro: hablamos de presente. Hablamos de personas que trabajan bajo calor extremo, de desplazamientos peligrosos por DANAs o inundaciones, de centros sin adaptación térmica suficiente y de decisiones administrativas que llegan tarde. La prevención debe anticiparse, no reaccionar cuando el daño ya se ha producido”, subraya Ana Avilés.

FAC-USO continuará trabajando junto al conjunto de la USO para que la seguridad y la salud laboral se sitúen en el centro de la acción sindical y normativa. La vida de las personas trabajadoras debe estar por encima de cualquier otro interés.

Porque trabajar no puede costarnos la salud ni la vida.
Ni una muerte más en el trabajo.

STOP Agresiones
Reclamaciones por Contrataciones en Fraude de Ley

Defendemos tus derechos frente a contratos irregulares, velando por la legalidad laboral.

Ponte al día
¿Quieres recibir nuestras noticias en tu correo?
Enlaces de interés
FACUSO
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.