USO se moviliza junto al Comité Intercentro para exigir plantillas completas, campañas de extinción suficientes, estabilidad laboral y medios reales. El incendio de La Mierla confirma que las advertencias de los bomberos forestales no eran alarmismo: eran una llamada urgente a la responsabilidad.
Los bomberos y bomberas forestales de la empresa pública GEACAM volvieron a salir a la calle el pasado jueves, 16 de julio, para denunciar una situación que FAC-USO lleva demasiado tiempo advirtiendo: Castilla-La Mancha afronta los incendios forestales con un dispositivo debilitado, unidades incompletas, empleo precario y campañas que no se adaptan a la nueva realidad climática.
La concentración, celebrada en la plaza de Zocodover de Toledo, fue convocada por las organizaciones integrantes del Comité Intercentro de GEACAM —CCOO, SIBF, CSIF, UGT y USO—, que reclamaron a la Consejería de Desarrollo Sostenible una respuesta inmediata ante los recortes y la falta de personal que padecen los servicios de prevención y extinción.
No se trata únicamente de una reivindicación laboral. Cuando se debilitan los operativos forestales, se pone en peligro a sus profesionales, a nuestros montes, a los pueblos y al conjunto de la ciudadanía.
Solo el 44 % de los retenes al comienzo de la campaña
Según denunciaron los representantes sindicales durante la movilización, la campaña de extinción de 122 días comenzó con apenas el 44 % de los retenes operativos, dejando numerosas unidades inactivas durante varias semanas.
El Comité Intercentro calcula que GEACAM necesitaría alrededor de 2.500 bomberos forestales para disponer de un operativo adecuado, frente a una plantilla que actualmente ronda los 2.000 trabajadores.
Detrás de estas cifras hay unidades que no pueden salir, bajas que no se cubren, profesionales sobrecargados y enormes dificultades para mantener equipos formados, cohesionados y con experiencia.
Las bolsas de empleo tampoco están resolviendo el problema. A muchas personas candidatas se les ofrecen contratos de solamente 60, 87 o 90 días al año, unas condiciones que hacen imposible construir un proyecto de vida y provocan que las bolsas queden desiertas.
Después, cuando es necesario sustituir una baja o completar una dotación, no hay personal disponible.
FAC-USO rechaza que se responsabilice de esta situación a la falta de aspirantes. Lo que falta no son personas dispuestas a trabajar: faltan contratos dignos, estabilidad, formación y una planificación laboral capaz de retener a los profesionales.
Millones anunciados y unidades sin completar
El Gobierno de Castilla-La Mancha presentó la campaña de incendios de 2026 anunciando una inversión de 126 millones de euros, cerca de 2.700 profesionales en el conjunto del dispositivo INFOCAM y 248 medios.
Sin embargo, las cifras presupuestarias y las presentaciones institucionales no pueden ocultar lo que sucede sobre el terreno.
El número global de profesionales del dispositivo INFOCAM incluye personal perteneciente a diferentes administraciones, cuerpos y servicios. Lo que denuncia el Comité Intercentro es la situación concreta de las plantillas de GEACAM, la duración real de sus contratos, la cobertura efectiva de los retenes y la disponibilidad diaria de las unidades.
Un operativo no se mide únicamente por el presupuesto anunciado ni por el número de efectivos que figura en una nota de prensa. Se mide comprobando cuántas unidades están completas, cuántas personas pueden intervenir realmente, qué experiencia poseen, qué formación han recibido y durante cuánto tiempo permanecerán activas.
De poco sirve anunciar miles de profesionales si después existen retenes incompletos, zonas sin vigilancia suficiente, torretas cerradas, contratos insuficientes y unidades que permanecen inoperativas durante parte de la campaña.
La Mierla: las advertencias se producen mientras el fuego avanza
La movilización sindical se celebró el mismo día en que comenzó el grave incendio de La Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara.
A primera hora del domingo 19 de julio, las informaciones disponibles elevaban ya a alrededor de 12.000 las hectáreas afectadas, con unas 700 personas evacuadas de 16 municipios y un comportamiento del fuego calificado como extremo.
FAC-USO quiere expresar su apoyo a todas las personas afectadas y reconocer, una vez más, el enorme trabajo que están desarrollando los bomberos forestales, los agentes medioambientales, los servicios de emergencias, la Unidad Militar de Emergencias y el resto del personal movilizado.
Será la investigación correspondiente la que determine el origen del incendio, su evolución y todas las circunstancias que han influido en su propagación. FAC-USO no establece una relación automática entre las carencias denunciadas y la magnitud alcanzada por este fuego.
Pero resulta imposible ignorar el contexto.
Mientras los profesionales denunciaban en Toledo que faltan retenes, personal, estabilidad y vigilancia, Castilla-La Mancha comenzaba a enfrentarse a otro incendio de enorme virulencia.
La realidad ha demostrado, una vez más, que los dispositivos necesitan capacidad de respuesta inmediata, margen operativo y personal suficiente. En una emergencia de estas dimensiones no puede trabajarse al límite ni depender permanentemente del esfuerzo extraordinario y el sacrificio de las plantillas.
FAC-USO lleva meses advirtiéndolo
Las actuales denuncias no son nuevas.
En noviembre de 2025, FAC-USO ya respaldó una gran movilización de los bomberos forestales de GEACAM en la plaza de Zocodover, donde se reclamaron campañas de al menos 122 días, plantillas completas, bolsas de empleo estables y reconocimiento profesional.
En marzo de 2026, la Federación volvió a advertir de que España afrontaba otra temporada de incendios con demasiadas promesas incumplidas, plantillas insuficientes y una prevención que continuaba dependiendo de actuaciones parciales.
FAC-USO también trasladó directamente esta problemática al Congreso de los Diputados. El secretario general de la Federación, Javier Toro; Marian Blasco, bombera forestal y delegada de FAC-USO en GEACAM; y representantes confederales de USO reclamaron un Pacto de Estado para dignificar la profesión y reforzar los operativos públicos.
El pasado 29 de junio, FAC-USO volvió a exigir protección real para los bomberos forestales, el desarrollo urgente de la Ley 5/2024, estabilidad durante los doce meses del año, prevención de riesgos laborales y reconocimiento de las enfermedades profesionales.
Por tanto, nadie puede afirmar que desconocía el problema.
Mejoras laborales
El Gobierno regional debe aclarar qué modelo de empresa pública quiere para GEACAM y qué futuro profesional ofrece a sus trabajadores.
No resulta aceptable exigir disponibilidad, formación, experiencia, capacidad física y exposición a riesgos extremos mientras se mantienen contratos temporales, campañas recortadas y expectativas laborales que no permiten consolidar plantillas.
La negociación debe ir encaminada a la conversión como PERSONAL LABORAL de toda la plantilla, ya que son personal público que depende directamente de la JCCM
Las reivindicaciones de FAC-USO
FAC-USO respalda las demandas planteadas por el Comité Intercentro y reclama a la Junta de Castilla-La Mancha:
- El mantenimiento del dispositivo completo durante los 122 días de la campaña de extinción, avanzando progresivamente hacia periodos operativos más amplios.
- La cobertura inmediata de las vacantes y bajas para evitar retenes incompletos y unidades inoperativas.
- Una bolsa de empleo abierta y operativa durante todo el año, con contratos suficientemente atractivos para retener personal formado.
- Estabilidad para la plantilla interina y fija discontinua.
- Una negociación colectiva tendente a la negociación de la conversión de toda la plantilla como personal laboral dependiente de la Junta.
- Plantillas de prevención y emergencias activas durante los doce meses.
- La aplicación efectiva de la Ley 5/2024, básica de bomberos forestales.
- El reconocimiento profesional, preventivo y retributivo de la peligrosidad, penosidad y responsabilidad asumidas.
- Una negociación colectiva con presupuesto suficiente y mejoras reales.
- La participación directa de los representantes de los trabajadores en la planificación del dispositivo.
- Una reunión urgente de la consejera de Desarrollo Sostenible con el Comité Intercentro de GEACAM.
No se puede seguir gestionando el fuego a golpe de emergencia
Los incendios forestales son cada vez más rápidos, extensos y difíciles de controlar. Las campañas de riesgo se prolongan y las emergencias ya no se limitan a unas pocas semanas del verano.
Frente a esta realidad, mantener contratos de 60 o 90 días, desactivar unidades antes de que termine el riesgo, dejar vacías las bolsas de empleo o negociar convenios sin presupuesto constituye una irresponsabilidad política.
FAC-USO exige que la Junta de Castilla-La Mancha escuche a quienes conocen el dispositivo desde dentro y trabajan directamente frente a las llamas.
Los bomberos forestales no necesitan homenajes cuando el monte arde ni agradecimientos institucionales después de una catástrofe.
Necesitan estabilidad, medios, prevención, formación, protección y plantillas completas antes de que comience el incendio.
Porque cuando las llamas avanzan, ya es demasiado tarde para cubrir las vacantes que permanecieron vacías, activar los retenes que fueron recortados o formar al personal que no se contrató.
Sin estabilidad no hay prevención. Sin plantillas completas no hay seguridad. Y sin voluntad política, las promesas vuelven a convertirse en cenizas.