Alimentación, combustibles… la inflación no da tregua y el índice general del IPC vuelve a subir en julio, el 2,3 %, cuatro décimas por encima de lo que subió el mes anterior. Pero aún más, también el IPC subyacente vuelve a incrementarse, y esta inflación más estructural supera de nuevo el 6 %, un 6,2 %, tres décimas más que en junio.
“Más allá de estos vaivenes de décimas de un mes a otro, el problema es que las subidas más escandalosas se ceban con los productos más básicos, por lo que la inflación que sufrimos es mayor. Podemos recortar en viajes y ocio, pero los alimentos han subido desde 2021 un 25 %. Un 25 % en dos años. Eso es algo que ningún hogar puede evitar”, denuncia Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Gestión de Proyectos de USO.
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