El sindicato respalda la posición del CUPLEX y advierte de que las nuevas exigencias sobre nacionalidad y censo electoral no pueden recaer sobre plantillas ya desbordadas
FAC-USO reclama al Gobierno que refuerce con urgencia los medios humanos, organizativos y preventivos de la red consular española para garantizar los derechos de la ciudadanía española residente en el exterior.
Desde FAC-USO respaldamos la posición trasladada por el Comité Único del Personal Laboral en el Exterior (CUPLEX), que defiende que la protección de los derechos de los españoles y españolas que viven fuera del país debe ser plenamente compatible con unas condiciones laborales dignas para el personal encargado de prestar estos servicios.
La aplicación de la Ley de Memoria Democrática, las actuaciones relacionadas con el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) y las recientes resoluciones judiciales han abierto un nuevo escenario que puede generar un importante incremento de la carga de trabajo en consulados y oficinas consulares.
Desde FAC-USO advertimos de que cada nueva revisión, certificación, comprobación documental, inscripción registral, consulta o reclamación implica trabajo efectivo para unas plantillas que llevan años soportando una presión laboral creciente y que, en muchos casos, trabajan con recursos insuficientes.
“Garantizar los derechos de la ciudadanía española en el exterior exige también proteger los derechos del personal que presta esos servicios”, señala Manuel Martín, responsable de PLEX en FAC-USO.
La ciudadanía española en el exterior no puede ser considerada ciudadanía de segunda
FAC-USO recuerda que vivir fuera de España no puede limitar el ejercicio de los derechos reconocidos por la Constitución y por el Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior.
La ciudadanía española residente en otros países debe poder relacionarse con la Administración en condiciones de igualdad, con procedimientos seguros, transparentes, accesibles y verificables.
Las controversias jurídicas o políticas sobre la aplicación de determinadas normas no pueden derivar en una sospecha colectiva sobre las personas que han adquirido legalmente la nacionalidad española ni en una deslegitimación general de la emigración española.
La emigración forma parte de la historia y del presente de España. Quienes tuvieron que abandonar el país, sus descendientes y quienes actualmente residen en el extranjero por motivos profesionales, familiares o personales forman parte de una realidad social que merece reconocimiento y protección institucional.
Por ello, FAC-USO rechaza cualquier intento de estigmatizar a la ciudadanía española en el exterior o de cuestionar a sus órganos de representación. Asimismo, expresa su rechazo a los ataques personales contra quienes defienden estos derechos desde responsabilidades institucionales y asociativas.
Más trabajo para unas plantillas ya sobrecargadas
Las medidas adoptadas en relación con el CERA y con los expedientes de nacionalidad pueden traducirse en nuevas tareas de identificación, revisión y clasificación de expedientes, emisión de certificaciones, coordinación entre registros consulares y organismos electorales, atención de consultas y gestión de reclamaciones.
Estas funciones no pueden incorporarse de manera automática a las obligaciones ordinarias de unas plantillas que ya afrontan una situación de sobrecarga estructural.
FAC-USO considera imprescindible que cualquier nueva exigencia normativa, administrativa o judicial vaya acompañada de una planificación adecuada, refuerzos de personal, formación específica, medios técnicos suficientes y medidas de prevención de riesgos laborales.
No es aceptable trasladar al personal del Servicio Exterior las consecuencias de decisiones políticas, normativas o judiciales sin proporcionarle los recursos necesarios para aplicarlas con garantías.
Primera reunión presencial del Comité de Empresa
La posición de FAC-USO se produce después de la primera reunión presencial del Comité de Empresa, celebrada esta semana en Madrid.
El encuentro permitió analizar la situación del personal laboral destinado en el exterior y abordar los principales retos que afectan al funcionamiento de los consulados y a la prestación de servicios públicos a la ciudadanía española.
Para FAC-USO, esta reunión constituye un paso importante para reforzar la coordinación y la defensa colectiva de los derechos del personal laboral en el exterior.
FAC-USO continuará trabajando para que las decisiones que afecten a la ciudadanía española residente fuera del país se adopten teniendo en cuenta también las condiciones laborales de quienes deben hacerlas efectivas.
La ciudadanía española en el exterior merece servicios públicos de calidad. Y esos servicios solo pueden garantizarse con plantillas suficientes, estables, formadas y protegidas.
FAC-USO seguirá defendiendo ambas dimensiones de manera inseparable: los derechos de la ciudadanía española en el exterior y unas condiciones de trabajo dignas para el personal que trabaja en la red consular.