FAC-USO se suma al llamamiento de distintas organizaciones sindicales y profesionales del ámbito de los servicios de prevención, extinción de incendios y salvamento para reclamar una Ley de Bomberos de consenso técnico, alejada de intereses partidistas y construida desde el conocimiento real de la profesión.
La necesidad de una norma estatal que coordine y regule los servicios de bomberos en todo el territorio es una reivindicación histórica del colectivo.
España cuenta con una realidad muy diversa en materia de servicios de prevención, extinción de incendios y salvamento, con modelos organizativos distintos según territorios, administraciones y cuerpos, lo que evidencia la necesidad de avanzar hacia un marco común que garantice mayor coordinación, eficacia, seguridad jurídica y calidad en la prestación del servicio público.
Desde FAC-USO defendemos que una futura Ley Básica de Coordinación de Bomberos debe tener como objetivo principal mejorar la respuesta ante las emergencias y garantizar a la ciudadanía un servicio público esencial, profesional, eficaz y homogéneo, respetando las competencias de las distintas administraciones, pero evitando desigualdades injustificadas entre territorios y profesionales.
Una ley necesaria, pero no de cualquier manera
FAC-USO considera imprescindible que el proceso de elaboración de esta norma cuente con la participación de quienes conocen de primera mano la realidad operativa de los servicios de bomberos. Por ello, la futura ley debe ser fruto del diálogo, del consenso técnico y de la participación de las organizaciones sindicales nacionales, sindicatos profesionales, asociaciones profesionales y entidades que han trabajado durante años por la unidad del colectivo.
En este sentido, FAC-USO advierte de que cualquier intento de excluir o apartar a organizaciones que han sostenido durante años la reivindicación de una Ley Básica de Coordinación de Bomberos solo puede generar división en un colectivo que ha logrado mantener una unidad de acción fundamental para defender sus derechos y mejorar el servicio público.
La representación institucional o formal no puede sustituir al conocimiento profesional ni a la representación real que muchas organizaciones ejercen en el día a día de los parques, servicios y estructuras de emergencia. Una ley que aspire a ser útil, eficaz y duradera debe contar con todas las voces que han demostrado compromiso, capacidad técnica y presencia real en el sector.
Coordinación, profesionalización y seguridad
FAC-USO defiende que la futura Ley de Bomberos debe abordar, entre otras cuestiones, la coordinación efectiva entre administraciones, la homogeneización de criterios mínimos, la formación, la prevención de riesgos laborales, la dotación de medios humanos y materiales suficientes, la seguridad de los profesionales y la mejora de la respuesta ante emergencias cada vez más complejas.
Los incendios de nueva generación, las emergencias derivadas de fenómenos meteorológicos extremos, los accidentes industriales, los rescates, las intervenciones en infraestructuras críticas y el conjunto de riesgos a los que se enfrenta la ciudadanía exigen servicios públicos fuertes, bien coordinados y dotados con recursos suficientes.
Para FAC-USO, la seguridad de la ciudadanía está directamente vinculada a la seguridad, formación y protección de los profesionales que intervienen en las emergencias. Por ello, cualquier norma debe partir de la realidad del trabajo operativo y no limitarse a una declaración de intenciones.
FAC-USO apuesta por la unidad del colectivo
El comunicado suscrito por organizaciones profesionales y sindicales como CUBP, ASELF, APTB, Bomberos Euskadi, SBA, PBPCYL, SAB, SPBP, SPBA, SBT, MOBOM, SB, CSIF, USO y CSIT Unión Profesional pone el acento en una idea central: la Ley de Bomberos debe construirse desde la unidad, la responsabilidad y el consenso técnico.
FAC-USO comparte plenamente esta posición. La división del colectivo sería el peor escenario después de años de movilización y trabajo conjunto para conseguir una norma básica que coordine los servicios de bomberos en el conjunto del Estado.
Por ello, FAC-USO reclama responsabilidad a todas las partes implicadas y exige que el proceso de elaboración de la futura ley sea participativo, transparente y abierto a quienes realmente representan y conocen la profesión.
La ciudadanía merece unos servicios de bomberos públicos, profesionales, coordinados y eficaces. Y los bomberos y bomberas merecen una ley que reconozca su labor, proteja sus condiciones de trabajo y refuerce el papel esencial que desempeñan en la protección de la vida, los bienes y el medio ambiente.
FAC-USO seguirá defendiendo una Ley de Bomberos de consenso técnico, con participación real del colectivo y al servicio de un sistema público de emergencias más fuerte, seguro y eficaz.