FAC-USO muestra su preocupación ante el bloqueo surgido en la firma definitiva del convenio colectivo de residencias y centros de día de La Rioja, después de que la patronal haya cuestionado uno de los compromisos fundamentales recogidos en el preacuerdo alcanzado el pasado mes de marzo tras meses de movilizaciones y presión sindical.
Las organizaciones sindicales negociadoras han advertido públicamente de que no aceptarán retrocesos en un acuerdo que permitió desconvocar la huelga prevista en el sector y que fue presentado como un avance histórico para miles de trabajadoras y trabajadores de la dependencia en La Rioja.
El descanso semanal, en el centro del conflicto
El principal punto de fricción se encuentra en la interpretación del compromiso relativo al descanso semanal de las plantillas. Según defienden las organizaciones sindicales, el acuerdo alcanzado establecía claramente el derecho a disfrutar de un fin de semana completo de descanso por cada tres, lo que en la práctica supone trabajar dos fines de semana y librar el tercero completo.
Sin embargo, la patronal pretende ahora reinterpretar ese punto, algo que la parte social considera inadmisible tras años de negociación y después de haber logrado desconvocar la huelga precisamente sobre la base de esos compromisos.
Desde FAC-USO consideramos que las trabajadoras y trabajadores del sector no pueden seguir soportando jornadas agotadoras, cargas de trabajo excesivas y dificultades permanentes para conciliar su vida personal y familiar en un ámbito tan exigente física y emocionalmente como el sociosanitario.
Un convenio fruto de la lucha sindical
El preacuerdo alcanzado en marzo incluía importantes mejoras laborales y salariales para el sector, entre ellas:
- Una subida salarial acumulada del 15% en tres años.
- Reducción progresiva de la jornada anual.
- Mejora de derechos sociales y laborales.
- Medidas de conciliación y descanso.
- Posibilidad de exención de turnos nocturnos para mayores de 60 años.
Todas estas mejoras fueron posibles gracias a la movilización sostenida de las plantillas y al trabajo desarrollado durante meses por las organizaciones sindicales en la mesa negociadora.
FAC-USO no aceptará retrocesos
FAC-USO respalda la exigencia de que la patronal cumpla íntegramente lo pactado y advierte de que no puede haber pasos atrás en derechos que ya fueron reconocidos durante la negociación.
El sindicato recuerda que el sector de la dependencia continúa siendo uno de los más precarizados, pese a la enorme responsabilidad social que asumen diariamente sus profesionales en la atención a personas mayores y dependientes.
Por ello, FAC-USO insiste en que dignificar las condiciones laborales de las plantillas no es únicamente una cuestión de justicia laboral, sino también una garantía imprescindible para asegurar cuidados de calidad.
Las movilizaciones podrían reactivarse
Las partes se han emplazado a una nueva reunión a finales de mayo con el objetivo de desbloquear definitivamente la firma del convenio.
No obstante, las organizaciones sindicales ya han advertido de que, si no se respeta el contenido del preacuerdo, podrían retomarse las movilizaciones e incluso la convocatoria de huelga en el sector.