Mañana, 20 de mayo, el personal civil del Ministerio de Defensa volverá a salir a la calle en una nueva jornada estatal de movilizaciones convocada por FAC-USO y APLAGE, con concentraciones en 108 centros de trabajo repartidos por 11 comunidades autónomas durante la pausa de descanso.
Se trata de la convocatoria con mayor implantación territorial desde el inicio del conflicto, hace ya 16 meses, tras la recogida y registro de firmas iniciada en febrero de 2025.
Las concentraciones volverán a poner sobre la mesa una realidad que ya no admite más excusas: la situación retributiva del personal civil de Defensa sigue siendo insostenible.
FAC-USO y APLAGE denuncian que, en numerosos casos, los salarios netos de estos trabajadores y trabajadoras se sitúan por debajo del Salario Mínimo Interprofesional, lo que está empujando a parte de la plantilla al umbral de la pobreza pese a desarrollar funciones esenciales dentro de la Administración General del Estado.
Frente a esta realidad, las organizaciones convocantes recuerdan que el Ministerio sí ha venido aprobando mejoras retributivas para el personal militar.
De hecho, la reciente subida lineal de 40 euros mensuales aplicada en 2026 al personal militar se suma a incrementos anteriores hasta alcanzar, según denuncian FAC-USO y APLAGE, un acumulado de 340 euros mensuales para la mayoría del colectivo militar en el último año, con un impacto económico cifrado en 59,33 millones de euros.
Para los convocantes, estos datos evidencian que el problema no es la falta de recursos, sino la falta de voluntad para acabar con la discriminación salarial que sufre el personal civil.
FAC-USO y APLAGE subrayan además que esa cantidad coincide, precisamente, con el montante necesario para implantar la reivindicación que vienen defendiendo desde hace más de un año: 300 euros mensuales en 14 pagas, mediante un complemento consolidable, lineal y extensivo a todo el personal civil de Defensa, sin diferencias entre laborales, funcionarios y estatutarios.
Esa sigue siendo, a juicio de ambas organizaciones, la única solución capaz de corregir de forma real y definitiva la desigualdad retributiva existente dentro del Ministerio.
La nueva jornada de protestas llega, además, en un contexto especialmente sensible, marcado por el papel que está desempeñando el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en la actual crisis sanitaria vinculada al hantavirus.
Para FAC-USO y APLAGE, resulta especialmente grave que se siga ignorando la situación del personal civil destinado en centros esenciales como este, cuyo trabajo está siendo imprescindible para garantizar el funcionamiento diario y la atención dentro del ámbito de Defensa.
Las organizaciones convocantes advierten también de que el malestar interno sigue creciendo porque, lejos de plantearse una negociación seria, global y sin exclusiones, continúan abriéndose paso fórmulas parciales, temporales y no consolidables que solo sirven para fragmentar al colectivo y perpetuar nuevas desigualdades internas.
FAC-USO y APLAGE rechazan cualquier salida por fases o por colectivos y reclaman una solución estable, justa y común para todo el personal civil del Ministerio de Defensa.
Por ello, FAC-USO y APLAGE hacen un nuevo llamamiento al resto de organizaciones sindicales para que se sumen a estas movilizaciones y respalden una reivindicación que consideran de justicia, igualdad y dignidad profesional.
El mensaje que mañana volverá a resonar en los centros de trabajo de toda España es claro: no más discriminación para el personal civil del Ministerio de Defensa. La solución existe, es viable y es urgente: 300 euros mensuales en un complemento consolidable para todo el colectivo.