La Federación comparte el llamamiento de EPSU ante la emergencia de los servicios públicos en Europa y reclama inversión, empleo público estable, salarios dignos, reducción de la temporalidad y refuerzo real de las plantillas
Con motivo del Día Internacional de los Servicios Públicos, FAC-USO se suma al llamamiento realizado por la Federación Sindical Europea de Servicios Públicos (EPSU) para visibilizar el papel esencial de las personas trabajadoras del sector público y denunciar la situación de emergencia que atraviesan los servicios públicos en Europa.
Esta jornada, impulsada en el marco del Public Service Day, no puede quedarse en un reconocimiento simbólico. Para FAC-USO, debe servir para recordar que los servicios públicos son la columna vertebral del Estado social y democrático de derecho, y que su deterioro tiene consecuencias directas sobre la ciudadanía, especialmente sobre quienes más necesitan una Administración cercana, accesible, eficaz y con recursos suficientes.
EPSU ha llamado a las organizaciones sindicales europeas a hacer visible una realidad compartida: plantillas insuficientes, sobrecarga de trabajo, bajos salarios, falta de inversión, envejecimiento de efectivos, privatizaciones, externalizaciones y una creciente presión sobre quienes sostienen cada día la sanidad, la administración pública, la justicia, los servicios sociales, la atención a la ciudadanía, los servicios de emergencia, la administración local, el sector sociosanitario y el conjunto de servicios esenciales.
FAC-USO comparte plenamente este diagnóstico. La emergencia de los servicios públicos no es un eslogan: es la realidad diaria de miles de empleados y empleadas públicas que trabajan con medios insuficientes, soportan cargas laborales cada vez mayores y ven cómo se les exige sostener derechos básicos de la ciudadanía sin una apuesta política real por reforzar las plantillas y dignificar sus condiciones laborales.
Los servicios públicos no se defienden con discursos, sino con inversión y empleo de calidad
Desde FAC-USO venimos denunciando que el deterioro de los servicios públicos no es fruto de la casualidad, sino de años de políticas restrictivas, falta de planificación, tasas de reposición insuficientes, abuso de la temporalidad, jubilaciones no cubiertas, precariedad, externalizaciones y una negociación colectiva demasiado condicionada por acuerdos de mínimos.
No basta con reivindicar la importancia de lo público una vez al año. Los gobiernos y las administraciones deben demostrar ese compromiso con hechos: presupuestos suficientes, ofertas de empleo público ajustadas a las necesidades reales, cobertura efectiva de las plazas, estabilización del empleo, carrera profesional, promoción interna, salarios dignos, prevención de riesgos laborales y una verdadera negociación con las organizaciones sindicales.
FAC-USO recuerda que una Administración sin personal suficiente no puede garantizar derechos. La cita previa imposible, los retrasos en expedientes, las listas de espera, la sobrecarga en juzgados, oficinas, hospitales, centros residenciales, servicios sociales, cuerpos de emergencia o administración local no son problemas aislados: son síntomas de un modelo que lleva demasiado tiempo funcionando al límite.
“Sin empleados públicos no hay servicios públicos. Y sin servicios públicos fuertes no hay igualdad real para la ciudadanía”, ha señalado Javier Toro, secretario general de FAC-USO.
Reconocimiento sí, pero también respeto y condiciones dignas
FAC-USO quiere aprovechar esta jornada para trasladar su reconocimiento a todas las personas trabajadoras del sector público que, desde todos los ámbitos y territorios, sostienen cada día servicios esenciales para la ciudadanía.
Pero ese reconocimiento no puede convertirse en una fórmula vacía. No se puede aplaudir a las trabajadoras y trabajadores públicos mientras se mantienen plantillas infradotadas, salarios insuficientes, abuso de temporalidad, falta de promoción profesional, sobrecarga laboral, riesgos psicosociales y agresiones físicas o verbales en los centros de trabajo.
El respeto a los servicios públicos empieza por respetar a quienes los prestan. Y eso exige condiciones laborales dignas, estabilidad, protección, formación, medios materiales adecuados y participación sindical real en las decisiones que afectan a los centros de trabajo.
Desde FAC-USO advertimos también de que la digitalización y la inteligencia artificial no pueden utilizarse como excusa para reducir personal, cerrar ventanillas o trasladar a la ciudadanía la carga de gestionar trámites cada vez más complejos. La tecnología debe estar al servicio de las personas, no sustituir el derecho a una atención pública, presencial, accesible y de calidad.
Temporalidad, falta de personal y salarios: una emergencia también en España
En España, la situación de los servicios públicos exige medidas urgentes. FAC-USO viene reclamando una respuesta real al abuso de temporalidad en el empleo público, una planificación plurianual de las plantillas y una política de recursos humanos que deje de funcionar a golpe de parches.
La temporalidad estructural, la falta de cobertura de vacantes, el envejecimiento de las plantillas, la pérdida de poder adquisitivo y la sobrecarga de trabajo están afectando gravemente tanto a las condiciones laborales como a la calidad del servicio que recibe la ciudadanía.
Por ello, FAC-USO exige al Gobierno y al conjunto de administraciones públicas que abandonen la política de anuncios y afronten de una vez la situación con medidas concretas:
refuerzo real de las plantillas en todos los servicios públicos;
ofertas de empleo público dimensionadas conforme a necesidades reales;
reducción efectiva de la temporalidad y reparación del abuso sufrido;
salarios dignos y recuperación del poder adquisitivo perdido;
negociación colectiva real, transparente y con participación sindical efectiva;
más inversión pública y freno a privatizaciones y externalizaciones;
protección frente a agresiones, riesgos psicosociales y sobrecarga laboral;
garantía de atención presencial suficiente y accesible para la ciudadanía.
FAC-USO, comprometida con unos servicios públicos fuertes, democráticos y al servicio de la ciudadanía
FAC-USO reafirma en este 23 de junio su compromiso con la defensa de unos servicios públicos fuertes, universales, democráticos, accesibles y suficientemente financiados. La Federación comparte el llamamiento europeo de EPSU porque los problemas que afectan a los servicios públicos no terminan en las fronteras nacionales: responden a políticas que han priorizado durante años el ajuste, la contención del gasto y la externalización frente al valor social de lo público.
La respuesta sindical debe ser clara: no hay futuro justo sin servicios públicos fuertes. No hay cohesión social sin empleo público estable. No hay igualdad sin administraciones cercanas. No hay derechos garantizados si quienes deben hacerlos efectivos trabajan en condiciones cada vez más precarias.
En este Día Internacional de los Servicios Públicos, FAC-USO llama a visibilizar, defender y reforzar el trabajo de todas las personas empleadas públicas. Porque la ciudadanía necesita servicios públicos de calidad, y las personas trabajadoras que los sostienen merecen respeto, medios suficientes y condiciones laborales dignas.
FAC-USO seguirá defendiendo, en todos los ámbitos de negociación, en los centros de trabajo, en los tribunales y en el espacio sindical europeo, una apuesta real por lo público. Porque los servicios públicos no son un gasto: son inversión social, garantía de derechos y una herramienta imprescindible para construir una sociedad más justa.